La obra Destellos de conciencia hace referencia a los flases de actividad cerebral. En ellos, la mente, toma conciencia de la posibilidad de soluciones o cambios de aptitud, ante distintos problemas a lo largo de la vida.
Estos problemas o nuevas situaciones vienen acompañadas de un desbordamiento de sensaciones y emociones que no dejan avanzar. De manera que, por un lado estos “destellos” permiten gestionar esas emociones y sentimientos de forma ordenada y coherente. Y por otro, permiten resolver el problema o aceptar de la mejor manera posible, la nueva situación de vida sobrevenida que no deja seguir adelante.
Su nombre evoca la toma de conciencia emergiendo de entre los miles de pensamientos conectados y entrelazados que tenemos a lo largo de nuestros días. Como parte del maravilloso entramado del funcionamiento de nuestro cerebro, que diferencia y condiciona a cada persona.
Blanco: Armonía y Serenidad
Naranja: Empatía y Pasión
Verdes: Conexión y Transformación
Marrones: Sabiduría y Confianza
Negro/grises: Constancia y Pragmatismo.
Está tejido con dos lanzaderas diferentes, de barco y de alfombra. La fibra usada es lana y un cordón de fibras naturales, hilado a mano con 19 hebras de fibras diferentes. Entre ellas: lino, lanas, seda, alpaca, mohair y algodones en distintas gamas cromáticas. Este cordón está hilado a mano dando una torsión conjunta poco pronunciada, para dejar entrever cada color y fibra. Cada porción de cordón cortado, representa esos pensamientos de toma de conciencia, (como destellos). Diferentes de los miles de pensamientos que podemos tener a lo largo del día.
Una vez fuera del telar, está montada sobre bastidor de madera, forrado a mano con tela de algodón.
Dimensiones: 70 × 100 x 4 cm (ancho × alto x profundidad).